Hola amigos, en esta ocasión les presento un cuento, fue enviado de forma anónima, espero lo disfruten y ánimos, recuerden el amor por la literatura es lo que nos hará ver "El arte de las letras".
Indispensables
Miraba al cielo, pensaba en lo bonita que
es la vida, hablaba con mi mente y le decía ¿Por qué las personas somos
irrazonables? ¿Por qué no pensamos más antes de hacer las cosas? Todo estaba en
silencio, mi voz estremecía entre tanto silencio, parecía que todo el mundo se
hubiera desaparecido, cantaba sin cesar y meditaba entre mis preguntas.
De pronto, todo quedó en suspenso mi mente
se quedó intacta, todo parecía irreal al pensar tantas cosas de la vida, me
quedé asustada por un momento, estaba sola y no quise voltear a ver a los lados,
sentía una sensación hermosa a la vez, porque me conecte conmigo misma, y
meditaba tantas preguntas, que decidí detenerme un momento y pensar, que estoy
haciendo bien y que estoy haciendo mal, ya que muchas veces nos preocupamos en
tantas cosas de la vida, en que tenemos, que podemos, pero muy pocas veces
estas cosas benefician a los demás, debemos hacer el bien, independientemente
lo hagan con nosotros, y lo mejor de todo esto no va hacer un regalo físico
sino que será la satisfacción en nosotros mismos, es el amor con lo hagamos
cada cosa, no pensemos en que nos dará o qué recibiremos a cambio por el mejor
regalo es sentirse bien, saber que estamos haciendo las cosas correctas,
pensando no solo en el nuestro bienestar sino también en el de las demás personas…
Hace unos días viajaba en un autobús y un
anciano no pudo abordar al bus porque iba bastante sobrecargado, en ese momento
sentí una sensación de melancolía, porque pude haberle dado el asiento al
anciano y no lo hice. Continuó el autobús y más adelante abordó una muchacha
embarazada, no pensé ni una vez para darle el asiento, cuando lo hice me sentía
tan bien conmigo misma y no importa cuándo o cómo hagamos las cosas si no es
hacerlas de todo corazón, no hagamos cosas para que las personas hablen bien de
nosotros, sino que los hagamos de todo corazón y lo mejor saber que estamos
haciendo las cosas bien.
Muchas veces, tenemos la intención de
hacer las cosas bien pero simplemente no las hacemos por temor de lo que dirán
los demás, es inaudito que no pensemos en eso, pero ya es tiempo que salgamos
de nuestra zona de confort hagamos cosas nuevas, cosas que edifiquen nuestra
mente y nuestro corazón, hagamos de nosotros lo mejor, demostrar que sí se
pueden hacer las cosas cuando se quieren, que no importa las clases sociales, el racismo, la discordia, la
soberbia, el egoísmo, el orgullo, dejando todo eso atrás seremos mejores
personas, ya es tiempo que de nuestra zona de confort demostrar de lo que somos
capaces, pero haciéndolo de la mejor
forma, con el corazón.
-Anónimo
Desde la primera pregunta, te atrapa y te hace pensar, el poder de las palabras es increíble.
ResponderEliminarMuy buen cuento y mantiene al lector atrapado.
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